¿Cómo? Acabo de verlo… ¡Un anuncio de compresas que absorbe incluso estando boca abajo! ¡No puedo creer que una gran compañía de productos de higiene íntima haya diseñado unas compresas con esa maravillosa cualidad! Y de pronto me pregunto, pero, ¿quién, en su sano juicio, se pone boca abajo en su periodo de menstruación? A parte de las preciosas jóvenes que hacen el anuncio, con sus preciosas melenas extendidas hacia el suelo y colgando de un trapecio por sus preciosas rodillas… Las yoguinis desde luego que no (bueno, yo sí, lo confieso) Este tipo de compresas se habrán diseñado para trapecistas, gimnastas, acróbatas, contorsionistas, bailarinas, bomberos, militares, astronautas…. No para yoguinis porque practicar posturas invertidas, durante la menstruación, ¡todas sabemos que es un error de los gordos! Y, otra cuestión es, ¿la sangre no caía hacia la tierra? Me desconcierta y me invita a reflexionar e investigar.
Tengo 52 años y desde hace un par de años mi menstruación aparece y desaparece cuando quiere, a su amor. Creo que quiere decirme que, en unas de éstas, ya no volverá más y mi menopausia abrirá la puerta a otra fase de mi vida. Son muchos años recibiendo con amor su visita y aún recuerdo que en mi juventud escuché muchas veces cosas como que con la menstruación no debías ni lavarte el pelo, ni ducharte, ni hacer mayonesa y una larga lista de cosas, unas más absurdas que otras, la verdad… Confieso que las hice todas, al principio con miedo de que me pasara algo realmente grave a mí o a mi mayonesa y, con el tiempo y mi propio criterio, las hice con la confianza de que solo eran cuentos de miedo, limitantes, que mantenían a la mujer bajo “control”.
Me pregunto si sucede lo mismo con las posturas invertidas del yoga. Quizás sea otro “mito” arrastrado de generación en generación desde que, según la mitología, el avatar de Shiva enseñó a su consorte, Parvati, la disciplina del yoga. El origen del yoga en este planeta, según el hinduismo.

Siempre sentí que estas posturas, independientemente de su dificultad o nivel de inversión, aliviaban la pesadez en las piernas, el suelo pélvico y el bajo vientre que sufría irremediablemente durante mi periodo menstrual y después de la práctica de una sesión completa, siguiendo mi propio sentir, me encontraba más neutra, más ligera y comprobaba que la sangre seguía su flujo, su camino, sin importarle la dirección que mi cuerpo había tomado por unos minutos.
Cuando hace 7 años descubrí el Yoga Aéreo Unnata, con sus muchísimas posibilidades de practicar posturas invertidas sin ningún esfuerzo, encontré el paraíso, el oasis, ¡la guinda del pastel! Durante mi menstruación y sobre todo en esos meses o momentos en los que andaba más baja de energía y ganas, podía practicar posturas invertidas sin consumir energía y recibiendo el beneficio de la descarga del suelo pélvico, piernas y abdomen que mi cuerpo tanto agradecía.
Este tema me interesa porque no creo que yo sea un bicho raro al que le encanta practicar una sesión completa de yoga, con sus posturas invertidas, sin pensar que tengo que hacer variaciones como si estuviera enferma. Y ahora que me despido de mi menstruación sentí la necesidad de encontrar una respuesta que me dijera que no lo había estado haciendo del todo mal. Me animó ver este anuncio que rompía con lo “aprendido” y empecé la búsqueda en mis libros, en Internet y haciendo consultas a personas sabias. Encontré respuestas en contra de esta práctica, ¡muchas! Pero también encontré muchas a favor, lo que me anima a pensar que lo de “no practicar posturas invertidas durante la menstruación” no es una verdad absoluta, que tiene su opuesto. Éstas son algunas respuestas que quiero compartir contigo:

En El Blog Alternativo, Geraldine Zambrano escribe: “a nivel médico no existen motivos para que las mujeres deban evitar algunas posturas durante el periodo, resalta Machelle M. Seibel, profesora clínica de ginecología y obstetricia en el centro médico de la Universidad de Massachusetts”. Machelle M. Seibel también es coautora del libro: A Womans Book Of Yoga

Miguel Fraile es profesor y formador de yogaterapia, licenciado en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, con el título de especialista en Medicina Interna y autor de varios libros sobre medicina, meditación y yoga.
También pregunté a una ginecóloga, la Dra. Inmaculada González, del hospital de Santa Bárbara en Puertollano, Ciudad Real (España) y esta fue su respuesta: “En mi opinión no encuentro ninguna contraindicación desde un punto de vista fisiológico y anatómico para contraindicar la práctica de dichas posturas, puesto que lo único que podría ocasionar es el acumulo de sangrado menstrual en la vagina que sería expulsado a posteriori cuando la mujer se coloque en decúbito supino”.
Y, también consulté a la firma que pensó que era buena idea hacer compresas que absorbieran en postura invertida… sigo en espera de respuesta, por el momento.

No sé, siento no poder desvelar la verdad absoluta sobre la menstruación y las posturas invertidas del yoga… Lo que sí sé es que, si eres mujer y escuchas a tu cuerpo, la mejor respuesta la tienes tú 😉
Montse Lominchar
(Dibujos cortesía de Ana Martín, www.elrastrillodeanuskita.es)
2 Responses
Muchas gracias, Montse. Ayer practiqué invertidas bastante tiempo porque me apetecía. Estaba al final del ciclo y apenas sangraba pero por la noche y esta mañana me angustié un poco al pensar que había sido imprudente. Me ha encantado leer tu artículo ya que está bien argumentado y más aún parte de tu propia experiencia personal. Muchas gracias por escribirlo (por cierto, Machelle M. Seibel, que dices es coautora de A Womans Book Of Yoga es en realidad un hombre :-))))
Gracias por tu aclaración! ( como ves, me documenté pero no tanto, jajaja).
Me alegra que mi reflexión te sirviera de algo, al final, una misma sabe que es lo que le conviene, solo con mantenerse a la escucha y practicar yoga, en presencia del amor, es sufiente, a mi entender.
Un abrazo
Om Prem Shanti