Operación Bikini

Llega el verano y el tormento para muchas mujeres… ¡no estás a punto para el bikini!

Recuerdo cuando iba a la playa y miraba los cuerpos de las mujeres con juicio y, al mío propio, con mayor dureza: Demasiado gorda, demasiado vieja, demasiado flaca, demasiadas estrías, demasiada celulitis, demasiado alta, demasiado baja. Creo que no somos capaces de ver el daño, la huella intensa y limitante del famoso mensaje “OPERACIÓN BIKINI” que hemos visto por activa y por pasiva desde muy niñas. Este mensaje está en el inconsciente colectivo y es muy peligroso porque afecta en la autoestima de niñas, jóvenes y adultos.

Desde niña llevo escuchando y leyendo mensajes sobre “la operación bikini” y hasta muy entrada mi edad adulta no he podido desmontar este mensaje absurdo y misógino. Y ha sido gracias al Yoga y su visión del cuerpo tan coherente y maravillosa. El cuerpo es el templo, el cuerpo es vital para la vida, experimento la vida a través del cuerpo y mi espíritu puede estar presente gracias a mi cuerpo. Gracias al yoga he aprendido que no soy un cuerpo, tengo un cuerpo y solo puedo sentir gratitud y desear cuidar con amor de él.

Aquí te dejo unas reflexiones:

Cuando miras tu cuerpo desde el mensaje de la “operación bikini”…

  • Lo haces para gustar a otros y, como no es suficientemente motivador, es inestable y superficial, te apuntas a un gimnasio en enero y lo dejas en febrero. ¿te suena?
  • Afectas negativamente a tu autoestima y puede llevarte a conductas poco saludables como extremar la exigencia en el ejercicio físico y lesionarte.
  • Comes de manera compulsiva con atracones de comida o dejas de comer de una manera saludable. Al estar desconectada del cuerpo no sabes si tienes hambre o no, cuándo estás saciada, lo que te sienta bien a ti y lo que no, entre otros.
  • Evitas ir a la playa o la piscina y pierdes momentos de disfrute, la valiosa exposición al sol y experiencias sociales maravillosas.
  • Te comparas con mujeres más jóvenes, o más bellas, según el canon de belleza del momento. Y en esta era de las redes sociales con la posibilidad de manipular vídeos y fotografías, el listón está muy, pero muy alto.
  • Y, en definitiva, no te sientes bien y plena viviendo la vida en tu cuerpo.

Cuando miras tu cuerpo desde el mensaje del yoga: “Tu cuerpo es tu templo”…

  • Lo haces con respeto y admiración por los milagros que ocurren cada día en tu cuerpo y te interesas por cómo es por dentro y por fuera, desde el amor. Cuanto más lo conoces, más lo amas.
  • Te interesas por su bienestar y comes de manera saludable, reconociendo tus límites y necesidades.
  • Haces ejercicio físico y sus beneficios son duraderos porque sabes, entre muchas otras razones, que estás influyendo en tu salud, no solo física sino también mental, ganas fuerza y movilidad funcional, previenes lesiones, previenes enfermedades como pueden ser la osteoporosis, artritis, etc. Reduces dolores físicos, mejoras la postura, ganas estabilidad y equilibrio, mejoras la respiración, generas endorfinas (hormonas de la felicidad) y tu rendimiento, en general, es mucho mayor. Pero, sobre todo, sabes que tu espíritu está feliz de vivir en tu templo.
  • No te comparas con nadie. Ni con una niña de 3 meses, eso a todo el mundo el parecería absurdo, ni con una de 30 años o sea de la edad que sea, es igualmente absurdo. No te comparas con nadie porque eres feliz con quién eres, sabiéndote única. Maduras con consciencia.
  • Hace una semana fui a la playa, unas mini vaciones. Vi muchos cuerpos, todos perfectos, mágicos, maravillosos. Ya no hay juicio en mí. Solo amor.

Tengo 59 años, un cuerpo que ha vivido accidentes, embarazos, operaciones, muchos años de vida sedentaria y muchos otros de yoga, baile y disfrute. Me puse mi bikini y salí a pasear por la orilla del mar. Sin complejos, sin problema.

¿Tienes un cuerpo? Pues eso es todo lo que necesitas para ponerte un bikini.

Recomendaciones de cuidado de tu cuerpo, desde el amor:

  • Ejercita tu cuerpo en la fuerza tres días a la semana, y en flexibilidad y movilidad, otros tres días. Y juega con él, baila, camina, ¡muévete!
  • Aliméntate de forma consciente. Come lo que te siente bien, cuando sientas hambre y en una cantidad apropiada para ti.
  • Hidrátate. Beber agua es vital, tu cuerpo es un 70% de agua.
  • Toma el sol en horas en las que no queme, pero ¡toma el sol! Ganaras en energía.
  • Descansa. Es muy importante para la renovación de todos tus sistemas.
  • Y mira con amor lo que ves y lo que no ves de tu cuerpo.

Cuídate.

4 Responses

  1. Buenísimo, Montse. Sólo miramos los “defectos” y nos perdemos la maravilla del ser. Cuidar más de donde ponemos la atención. Puedo compartirlo?
    Feliz verano querida Montse

  2. Que gran verdad Montse !
    La belleza está en quererse uno mismo.
    Gracias de todo corazón ❤️
    Feliz verano

  3. Qué bueno…mirar el cuerpo desde la amabilidad.
    Mirarnos siendo amables con nosotros mismos.
    Gracias Montse por este artículo .

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